martes, septiembre 25, 2007

COMENTARIO sobre lo expuesto por Mons. Samuel Ruiz en El Porvenir.com http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=161642 del martes 25 de septiembre de 2007.

Me parece muy acertado el comentario de Don Samuel: “las sociedades latinoamericanas surgidas después de la independencia no cambiaron la relación asimétrica que se había establecido con los pueblos indígenas desde la época colonial” Por lo mismo, considero que mientras no se les reintegre lo que se les quitó desde el inicio no va a ser posible una identidad indígena verdadera ni una identidad nacional saludable. La nación mexicana desde 1992 se reconoce como pluricultural.

Qué es lo que se les debe reintegrar?
Su libertad.
Reintegrarles su libertad por el reconocimiento jurídico como pueblos diversos que no tenían por que estar ni sometidos al rey ni a la religión cristiana católica.

De inicio, la iglesia junto con el imperio les negó su identidad obligándolos a someterse a Dios y al rey, negándoles además, la posesión originaria de su territorio aduciendo la donación del Papa a los Reyes Católicos. Posteriormente con la independencia, la nación se consideró dueña originaria dejando al indígena en la misma situación con la diferencia de que el sometimiento fue el gobierno mexicano.

Ambos sometimientos tendrían que haber sido por propia voluntad y después de haber conocido y libremente optado por “ambas majestades”, esto no se hizo, por lo que considero que no está en la verdad eso de que “sentaron a Jesús en el petate de su historia”.

En base a esos presupuestos no superados, la jerarquía de la iglesia se ha equivocado históricamente en la apreciación que hace de los pueblos indígenas. Sería necesario revisar los planteamientos que ha hecho desde el inicio con relación a los pueblos indígenas.