sábado, octubre 30, 2010


La Cristiandad y la Postmodernidad
Construyen
su discurso teológico eclesiológico propio



La Cristiandad construyó un discurso teológico
como eclesiología desde el poder para
someter.
La postmodernidad ha construido un
discurso teológico diverso como eclesiología del Reino de Dios.


La Cristiandad

La cristiandad fue una etapa de la historia donde la Iglesia se apoyó en el poder de los imperios: romano, francés, español y en los recursos económicos de ellos. Se construyó entonces un discurso teológico eclesiológico desde el poder. Generó una estructura sacramental diseñada para la infancia a manera de someterlos a la fe. El lema fue Extra ecclesia nula salus fuera de la iglesia no hay salvación y la figura emblemática era la Barca de Pedro. Los que están fuera de la barca se condenan, por lo que se propuso como necesario, bautizar desde niños para quitarles el pecado original. Esta teología se olvida que la gracia que nos hace hijos y miembros de la Iglesia va en consonancia con la maduración humano-social, consecuentemente se desprecian los procesos humano-sociales de búsqueda y maduración.

• ¿Tenemos que seguir con las estructuras sacramentales de la Iglesia de la cristiandad siendo que ya no existe el apoyo del poder de los Estados y de los recursos económicos que ellos aportaban?



La Postmodernidad

En esta nueva situación la Iglesia se encuentra en una posición en la que no depende del poder de los Estados ni de aquellos recursos económicos. A partir de la Eclesiam Suam de Pablo VI la Iglesia se vio no como barca sino como Columna de la Verdad, faro que ilumina el navegar de muchas barcas. El Concilio Vaticano II dijo entonces que había que:
- Descubrir las semillas del verbo, es decir, la presencia de Dios.
- Aceptar la verdad que existe en cada una de las culturas y en cada una de las religiones.
- Entonces, al proponer la fe tendría que respetarse procesos de maduración y de la gracia por la cual se aceptará suavemente por la verdad que la Iglesia propone.

Desde la Iglesia en América Latina se expuso entonces una eclesiología del Reino de Dios.
El Documento de Aparecida propone que la Iglesia debe entrar en un estado de misión hacia los alejados.
• ALEJADOS: Aquellos bautizados que no creen o son indiferentes ante gran parte de las normas, ritos y principios morales de la Iglesia Católica:
- Son creyentes sin iglesia (DA 173. 156).
- Reformulan a su gusto verdades morales y ritos de la Iglesia Católica y a veces los inventan.
- Admiten prácticas a su conveniencia y acuden al templo por convencionalismos sociales.
- Admiten los sacramentos como una oportunidad para exhibir su estatus socioeconómico.


• Ante esta situación, la Iglesia continúa dando a toda persona la misma medicina sin distinguir desde su situación y qué es lo que le corresponde. Esto no es ético.
• El bautismo de niños en esta nueva situación está provocando apóstatas, es decir, reniegan de la fe. No en sentido peyorativo sino entendiendo que hacen otras opciones porque no están satisfechos con aquello a lo que se les obligó sin conocer y sin aceptar.

Tipos de opciones de los alejados:
1. Religión de religiosidad popular.
2. Religión de los creyentes sin iglesia.
3. Religión de secta o nuevo movimiento religioso.
4. Religión de las sensaciones y sentidos corporales.
5. Religión secular.
6. Religión de Ghetos.


Se necesita forjar una generación de catecúmenos abiertos a conocer sin prejuicios y sin obligaciones tradicionales la fe cristiana católica:
• Como catecúmenos los ritos de: XV años, de difuntos, la unión libre como derecho natural y el matrimonio civil tendrían su valoración humana propia sin que estemos pisoteando los sacramentos.
• No tendríamos que resolverlo todo con celebrar misas por todo y para todo desvalorando la Eucaristía.

¿Vamos a continuar aniñados sin hacer los procesos humano-sociales necesarios para un desarrollo integral? Podemos intentar crecer.

Pbro. Jorge A. Martínez Soto
Comentarios y sugerencias: pastoral_universitaria_hermosillo@hotmail.com